
Hace mucho tiempo, un comerciante tuvo la desgracia de deber una gran suma de dinero a un prestamista. A éste, que era viejo, avaricioso y desconfiado, le gustaba la hermosura de la hija adolescente del comerciante, y le planteó una solución al hombre y a su hija:" cancelaré la deuda a cambio de tu hija ".
Los dos se horrorizaron por la propuesta del viejo. Entonces, el astuto prestamista propuso que la Providencia, decidiera. Les dijo que pondría una piedra negra y otra blanca en una bolsa vacía, y que la niña tendría que sacar una de ellas. Si sacaba la negra, se convertiría en su esposa y la deuda quedaría cancelada. Si tomaba la blanca , permanecería con su padre, y la deuda también se cancelaría.
Si se negaba a sacar una piedra, el padre iría a la cárcel y ella se moriría de hambre. El padre aceptó de mala gana.
Estaban en un camino del jardín del comerciante y el prestamista se agachó a recoger las dos piedras. Mientras lo hacía, la niña, con la vista aguzada por el temor, notó que tomaba dos piedras negras y las metía en la bolsa. Luego le pidió a la muchacha que sacara la piedra que decidiría su destino y el de su padre.
La cría pensó en las posibilidades que había pues si no sacaba una piedra, el padre iría a la carcel, y si lo hacía tenía que casarse con el viejo tramposo.
La muchacha metió la mano en la bolsa y extrajo una piedra. Sin mirarla, la dejó caer sobre el camino, donde inmediatamente se perdió entre las otras del mismo color.
- ¡ Qué torpeza de mi parte - dijo -, pero no se preocupe: si miran en la bolsa podrán decir qué piedra saqué por el color de la que queda ! -.
Como en la bolsa , la piedra que quedaba era negra, se suponía que tomó la blanca, y el prestamista no se atrevería a admitir su deshonestidad. Así, al emplear la muchacha su astucia convirtió lo que parecía una situación imposible en una ventajosa. Una realidad mejor que si se no fuese hecho trampa el prestamista pues tendría la mitad de posibilidades de salir victoriosos...Esto hizo que el viejo admitiera que había sacado la piedra blanca y que permanecieran juntos , padre e hija , y al mismo tiempo , cancelar la deuda del viejo avaricioso.
autor.: Libro de pensamiento.